oleajes

Yo soy muchas mujeres, soy todas al mismo tiempo, y a veces dejo de ser algunas por tiempos prolongados, total obra en construcción, sin fecha de entrega y con nuevas adiciones cada cierto tiempo.

La mujer que fui nunca dejó de ser, pero ya no es más, la evolución no significa muerte y el cambio no significa que lo viejo dejó de estar, soy la suma de las decisiones y de las experiencias, y cada una de las que soy ha vivido todo a su manera.

A veces me gustaría pensar que algún día se van a unificar todas y lograré ser una obra completada, pero luego recuerdo que una obra en completa construcción es lo que dignifica mi naturaleza humana.

Los últimos meses me veo al espejo y me reconozco de una manera distina, y pienso que estoy cansada, que estoy vivida, que estoy viva y que quiero más, y me pregunto ¿cómo puedo sentir tanta seguridad y al mismo tiempo tanto miedo aún? Ese miedo que da saber que las cosas que vienen, vienen y no se detienen, es como cuando estás en la playa, en el mar, y ves una gran ola acercarse a ti, no te da tiempo de salir del agua, ya estás dentro, y en pocos segundos tienes que decidir como vas a pasarla, ¿por arriba, por el medio, por abajo?¿ vas a nadar para que sea la misma ola la  que te lleve a la orilla?, no sabes como va a resultar ninguna decisión que tomes, la únicaa certeza que tienes en ese momento es que vas a resolverlo y que con seguridad las olas van a seguir llegando, pero tu amas el mar, y dejar de disfrutarlo no es una opción.

Las muchas mujeres que soy recurren a veces a la niña que sigo siendo, con nostalgia recordamos cuando las elecciones eran otras, y ahora nos parecen tan sencillas, y la niña se defiende con toda autoridad diciendo que para ella fueron difíciles, porque igual eran olas.

Si tuviera 10 años menos con todo lo que sé y soy ahora, sería una persona distinta, ese pensamiento nos pasa a muchos por la cabeza, y es lo más absurdo que podemos pensar, pero parte de ser humano se trata de ser absurdo, y de constantemente angustiarnos con la cuestión de como hubieramos sido siendo antes quienes somos ahora, meras complicaciones existenciales que nos recuerdan que seguimos siendo y no tenemos idea de quien vamos a ser.

No se como se resuelve, no tengo idea de como “ser feliz”, pero de alguna manera se que lo soy incluso cuando pareciera que todo lo que vivo se contradice con lo que “debe ser” la felicidad.

Y, eso pasa cuando eres muchas al mismo tiempo, hay muchas oportunidades para ser feliz, porque incluso en los oleajes extremos y que te arrastran a la orilla, y te raspan la rodilla con la arena, sales de ahí con lágrimas en los ojos, pero también con una sonrisa, te arreglas el pelo y vuelves a entrar al mar, porque lo amas, por eso.

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