yo merezco

(escrito el  7/12/2015)

hace algunas semanas vengo pensando en que los cambios de actitud son realmente generadores de «milagros», de hecho si somos nosotros mismo el motor de nuestra vida somos nosotros quienes generamos esas extraordinarias situaciones que nos hacen seguir creyendo…en…nosotros mismos.

Me reconozco imperfecta, y en esas imperfecciones reconozco la energía potencial para cada día cambiar, mejorar, añadir, eliminar, multiplicar, divulgar distintas cosas que activen el potencial y se conviertan en energía creadora.

A veces nos perdemos en los miles de «quiero…» y nos olvidamos del «yo merezco…» y es que es muy probable que el quiero no sea siempre lo que merecemos, ya sea por que nos conformamos con menos de lo que merecemos o porque queremos cosas/situaciones  que nos sobrepasan.

Construir

(fecha original 4/9/18)

Cap. 1

Recuerdo cuando era pequeña y construíamos en la sala «fuertes» usando sábanas, sillas, toallas, almohadas y sin importar la ingeniería o el diseño lográbamos nuestro objetivo, construir algo propio, un refugio, eso que protegía y nos permitía tener un espacio libre del afuera.

Si tan solo hubiera sabido que construir fuertes me iba a servir tanto en la vida, seguro que me hubiera dedicado con mas esfuerzo y constancia a hacerlo, si total, de adulto te das cuenta que aveces hace falta eso de tener un espacio libre de las cosas de afuera, para mí las sábanas han sido reemplazadas por abrazos, y honestamente tienen el mismo efecto.

Cap. 2

«dos, por favor». esa maravillosa sensación de saber que siempre vas a tener a tu lado a alguien que hará que las cosas siempre sean par.

 

«yonunca»

Yo, manifiesto, nunca.

Aproximadamente 30  años me tomó entender que el juego del yo-nunca debe dejarse exclusivamente para las noches de copas y relajación con los amigos.

Debo dejar muy claro, que los yo nunca de mi vida me han traído maravillosas lecciones y recompensas, aprendizaje y crecimiento, y obvio, han dado paso a los nunca más.

Decido enfocar, entonces, todas mis energías a los yo nunca que a manera de sorpresa me han hecho más feliz.

Gracias, universo.