varias de mujeres

estaba en el aeropuerto y escuchaba a una mujer hablando del viaje que estaban realizando, ella estaba con otras mujeres, hacían escala en Panamá, estarían aquí 48 hrs. y todas revisaban sus móviles para verificar que sus seres queridos les escribían, la más animosa y joven de todas hablaba dicharachera sobre el viaje y su destino final, Punta Cana, como le gustó mucho San Andrés y que Panamá ciudad le gustaba por la modernidad etc, cuando dice «ya arreglé lo del auto, mira que se puede arreglar el mundo por correo electrónico», muy animada seguía hablando cuando de repente comenzó a leer en voz alta un correo, obviamente de su marido, muy formal, muy puntual, pero ella seguía animada, al final el ponía «que tengas buen viaje», una de sus compañeras de viaje le pregunta «no te ha puesto que te quiere?» y ella con el tono de voz notoriamente cambiado dijo «no es su estilo», fue impresionante ver como la cara le cambió, el tono de voz, la mirada, todo, sí, se puede arreglar el mundo por correo electrónico.
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«en 2010 se reportaron mil denuncias de violación», la cara de la conductora de noticias cambió radicalmente, la cifra a ella la impactó, a mi también, mil en un año, eso es casi 3 violaciones al día, y esas son las valientes que reportaron los casos y los denunciaron a las autoridades, que pasa con todas aquellas que no pudieron, que no se atrevieron? aquellas que pertenecen a un «status social» que vive del «que dirán» y que por eso no pueden decir nada?, que pasa con aquellas que sufren «violaciones legales» ya que sus maridos abusan de ellas de todas las formas posibles? En panamá hay un problema de violencia de género, y la mayoría de las personas, mujeres muchas, insisten en decir que son «exageraciones de feministas», y es que los problemas relacionados con la discriminación por motivo de género son peores cuando son físicos y silenciosos, estamos hablando de que las mujeres en Panamá vivimos dos realidades muy distintas, están aquellas que han logrado llegar a hacer valor su posición de mujeres en ámbitos donde los hombres reinaban, y más allá de igualarse han sabido dejar claro que son diferentes pero que merecen el mismo trato, por tener Derechos; y también están aquellas que sometidas desde siempre a un sistema patriarcal lo apoyan, refuerzan, patrocinan, y lo viven día a día, creyéndose ellas mismas el cuento de que «los hombres están encima, son mas fuertes, son los proveedores, y que su labor como mujer consiste en hacerlos felices», entonces, antes esta realidad que al igual que muchas otras en nuestro país se resume en un problema por falta de comunicación y educación, qué hacemos? Una mujer que se defiende es una mujer que es terca, una mujer que hace un trabajo «dificil» es marimacha, una mujer que no acepta la sumisión es lesbiana, cuando puede ser una mujer ser como es y ser respetada por ser, una mujer? 
-«es que yo gano más que él»- increíblemente ese puede ser un problema para poder ser feliz con el hombre que se ama, los hombres que tienen ingresos inferiores a los de su pareja mujer se sienten «castrados» y es así por el simple motivo de que la mujer «no debe» tener o hacer más que el hombre, por ende no es una situación normal, y he visto relaciones de años irse a la mierda por este motivo, el rol de proveer es exclusivo del hombre, y si en una pareja la mujer lo asume, todo se viene a abajo. Es patético que en el año 2011 no pueda la mayoría de la población comprender que las diferencias biológicas no son motivo de considerarnos desiguales, no podemos aplicar las leyes basados en la configuración natural de hombre y mujer, y las nuestras, las sociales están muy lejos de ser equitativas.
siento como si una página de la historia se hubiera perdido, como si alguien omitiera un capítulo, como si me hubieras llevado al final de todo sin pasar por un buen par de páginas, como si el autor de esta obra se hubiera tornado macabro y al final decidió acabar con una parte de mi existencia, así me siento, y sigue doliendo, no sé hasta cuando.

panes y vinos

ya no sé si siento…he perdido la capacidad de sentir, manifiesto. mi mente vuela a través de la memoria, es confuso, recuerdo haber sentido mucho un día y luego de subidas, bajadas, frenazos, regresos, disculpas, preocupaciones…ya todo lo que siento es un agotamiento general de TODO mi ser.
y no es en mala onda, no lo veo como algo negativo, todo el drama romántico que alguna vez inundó mi cabeza ahora es reemplazado por algunas básicas cuestiones.
1. quiero estar contigo, quieres estar conmigo sí o no?
2. en caso de ser positiva la respuesta eso implica que hay que dar lo mejor de uno para que se regrese, en la medida en que damos amor, lo recibimos y lo mejor es que sea de la persona a quien se lo damos; ya no es sólo romanticismo, es dinámica de vida, es genial, es maravilloso, es confianza, no hay ese temor de que a la mañana siguiente ya no exista nada, hay bases, se construyen y se disfruta el proceso, todo en positivo, no soporto más dudas, dar y que me digan que no de tanto, luego que me exijan como cuando daba mucho, entonces? estamos recibiendo algunas confusas señales, y es que es tan sencillo como hacer que la otra persona pase a formar parte de tu dinámica de vida, se convierte en parte de tu día a día, y saca sonrisas y te da abrazos por la noche, y llegas a casa y comentas como fue el día, y durante el día sabes que hay una fuerza invisible, un apoyo, alguien que está construyendo algo contigo. SIN JUEGOS.
3.en caso de que la respuesta sea negativa, pues genial también, todo bien, eres genial, nos podemos tomar un café de vez en cuando, ir al cine, compartir libros, si después de todo fue una época maravillosa!
lo que ya yo no puedo tolerar de nadie, es la incertidumbre, yo sé que es lo que puedo dar, y me puedo acomodar a lo que la otra persona tiene planeado, así soy yo, no me molesta, me gusta, pero si me cambias el guión cada 5 minutos, creeme que esa película no va a llegar a las pantallas, así pienso, y ahora sé que más nunca me pasa, al pan, pan y al vino…pues vino, los mensajes codificados no van a pasar por mi sistema, las señales a media no serán percibidas, las cosas como son, porque así es que se ahorra tiempo y se disfruta la vida, que después de todo es muy corta para andar dubitativo.
ok, trato de comprender la sucesión de los acontecimientos, no lo logro, y creo que no lo lograré nunca, como llegamos a ese nivel de enojo? no entiendo, y lo más seguro no lo entienda nunca, cada individuo es especial, con ideas propias, con personalidad, con carácter, y somos diferentes, y al comunicarse hay que tener en cuenta estos aspectos, no todos reaccionamos igual a las cosas.
se cometen errores. vale verga.

desvarío 50

eso de ser y hacerse, adulto? persona? ser humano? al final de cuentas no sabemos ni mierda que somos, donde vamos, que queremos, todo menos eso, que queremos? como responder esa pregunta? dándote cuenta que repentinamente en la vida las cosas no tienen sentido cuando tu mas lo necesitas? o que las cosas JAMAS saldrán como las esperas, y sin embargo la vida siempre te deja diciendo «bueno, no es tan malo, es lo que debía ser», sea como sea la vida nos enseña a que todo valga verga.
por mas crudo que suene, es así, sencillo, un dulce con merengue y dulce de leche, todo empieza a valer verga y es sencillamente por que las ansias de que «algo mejor vendrá» son reemplazadas por la certeza de que «algo vendrá», mejor o peor, vendrá.
sencillo, la primera decepción amorosa nos tumba y nos deja en el suelo un rato pero cuando nos levantamos aún brillamos, aún irradiamos positivismo y fe en el amor, en que todo lo puede y lo hace, la segunda vez aún hay algo de energía pero también cierta desconfianza de ese sistema, la tercera vez y subsiguientes todo el encanto se va perdiendo, llega un momento en que sólo quieres gritas «HASTA CUANDO LOCA!, CUÁNTO TIEMPO MÁS ME VAS A TENER EN EL PISO Y LEVANTÁNDOME? ME CANSA, ME DUELE, DETENTE» pero nadie sabe cuando se detiene, es la vida supuestamente son lecciones con cada experiencia vivida, pero esas lecciones cada vez duelen mas, no sé si cuando llegue «the one» todo habrá valido la pena, no hay forma de que pueda saberlo, lo que si tengo con certeza es la idea clara de que ahora mismo estoy HARTA de que me duela, cuando sé que podría estar siendo feliz, haciendo feliz a alguien que con sólo existir me hacía feliz.
y de paso, y fuera de tema…
yo tampoco le creo a Michelle Rodríguez que no tripee….ella tripea. yo sé que sí.

consideraciones sabatinas.

qué soy? qué somos? a veces me da por pensar que el hábito de la lectura ha sido la condena a saber, conozco a quienes viven con los conocimientos básicos que proporciona el simple hecho de vivir, es decir, su conocimiento y lo que «saben» se deriva directamente de lo que el sistema decide que todos debemos saber, nunca les interesó saber «más» de ningún tema y son felices! sí, lo son.
por otro lado, no sé que haría sin mis libros, y sin mis letras, sin mis personajes de las novelas y sin los modelos de mujer que «me gustaría llegar a ser», pero entonces cuando estoy en la ducha, me paralizo por completo, el pecho se aprieta y mis oídos escuchan hacia dentro, no concibo aún la idea de la muerte, o sea desde el punto de vista biológico, lo entiendo, nacemos para morir, he visto morir gente vieja, sabia, y gente joven en pleno despertar a la vida adulta, he visto morir a alguno de apenas horas de nacido, he visto morir animales, y plantas, y lo entiendo, pero…
sé que somos más, yo soy más que mi cuerpo, y lo que la naturaleza puso en mi codificación genética, no hay a ciencia cierta prueba de que seamos más, pero se siente, yo puedo hablarme a mi misma, hay algo más, la idea de dejar de «SER» me aterra, porqué? porque debe suceder? me criaron católica, me hice no practicante ni creyente de ninguna religión, quizás ese es el castigo, al no creer en ninguna religión las incertidumbres de la existencia las debes encontrar en solitario. Así, sin más.
el tiempo, no se detiene, y yo soy consciente de su avance, pero porque me lo enseñaron, y si sencillamente hacemos como si el tiempo no existiera? haría la diferencia en existir? sé que no, no hay forma de engañar a la perfección que hay en la sucesión de los acontecimientos naturales.
creo que todo es desafiable, la cuestión es, cuánto sacrificio y dolor, carencias, o quizás exito desmedido se puede soportar al desafiar?, definitivamente no es para todos.

Sal Con una Chica Que Lee (Parte 2)

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. 


Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.



Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.


Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. 


Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. 


Por lo menos tiene que intentarlo.


Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo. 


Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos. 


¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la sagaCrepúsculo. 


Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.


Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.


Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.


Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.


O mejor aún, a una que escriba.