hay que envejecer con dignidad, con experiencia, con errores, pero también con dignidad, no creo que esté en esa etapa de envejecer aún pienso que sigo creciendo, pero quizás es para aferrarme a lo que me queda de una juventud-adultez primaria-adolescencia tardía. que sé yo, pero es una zona muy divertida en la que aún sigo pensando que hay cosas que haré «cuando sea grande».
Recién cumplí 26 años, por primera vez en mis 26 años mientras cantábamos el «cumpleaños feliz» levanté la cara y me dediqué a ver a las personas que estaban frente a mí, todos estaban felices, y todos celebraban conmigo una cosa, mi vida., cada uno ha tenido distintas experiencias conmigo, cada uno me aprecia, cada uno tiene un vínculo conmigo, pero todos en ese momento se sentían felices junto a mí, por mi vida. Se siente bien, comprender por un segundo que de eso se trata todo.
la cuestión va algo así, «confía en mí para yo poder confiar en mí», aunque me confunde un poco esta dinámica sé que la he puesto en práctica algunas veces, con distintas personas, en diferentes situaciones, a veces nuestros demonios son tan fuertes o están tan latentes que necesitamos apoyo para combatirlos, en mi caso luchar contra la depresión me llevó a alejarme de algunas personas que sólo reafirmaban mis ganas de auto-destruirme emocionalmente, gente que aprecié, que amé, que formaban parte de mi día a día pero cuya compañía, en ese momento de mi vida, no me ayudaban a evolucionar.
me armé un ejercito de gente feliz, me acerqué a aquellos que honestamente sonreían al ver la alegría ajena, aquellos para quienes las dificultades de la vida sólo la hacían más hermosa, me alejé de aquellos que corrían todo el tiempo en dirección contraria a la vida para rodearme de hermosxs guerrerxs que con brillantes armaduras enfrentaban cada batalla y aún cuando no siempre las ganaban, encontraban un aprendizaje para la próxima.
la vida son momentos, y los momentos por lo general están marcados por personas, y tomar la decisión de vivir feliz, plenx, sin lágrimas absurdas, sin que duela cada respiro…es una decisión de valientes, alejar un poco a quien no encuentra aún motivos para sonreír es un paso necesario, mucho, para luego poder volver a ayudarles, después de todo, somos almas conectadas porque así estaba escrito, y debemos ayudarnos unos a otros a llegar a ese nivel de felicidad plena, de aceptación de la vida que te tocó, todos debemos ser guerreros de nuestra propia existencia, enfrentar a la vida y aprender de cada batalla.
a lo largo de mi aún corta vida de «adulto» me he dado cuenta de que soy diferente a la mayoría, el mejor ejemplo es lo radicalmente distinta que soy a mi hermano pero no por eso he hecho de mi existencia un padecimiento eterno por «ser rara», «diferente», «loca» (en términos meramente culturales y no clínicos)
recuerdo alguna vez que me sentía tan extraña y diferente al mundo que cada día se convertía en un padecimiento, vivir dolía y no soportaba el peso de la diferencia, hoy día he aprendido que la vida se vive no se padece, que nada en nosotros,mientras seamos conscientes de quienes somos, debe ser motivo de sufrimiento, somos como somos, como Dios, o el universo o la evolución (pa’ todos hay) determinó que fuéramos.
somos resultado de la suma de un montón de factores y situaciones, pero esencialmente somos quienes somos y punto, no se le puede buscar una razón a eso.
conozco muchas personas que padecen su vida, padecen el hecho de ser quienes son, que son autodestructores de su propia esencia y sufren toda su vida o con suerte hasta que se dan cuenta y se aceptan así, locos,raros, hermosos, únicos, y entonces comienzan a vivir, que triste cuando pasa luego de mucho tiempo pero lo positivo es ponerle mucha vida a los años a cada año que celebramos ser quienes somos.
me encanta ver a la gente sonreír, sin motivos, sólo sonreír por sentirse felices, por sentirse que siendo ellos mismos son perfectos.
hoy con la lluvia brindo por esos valientes que deciden dejar de padecer sus vidas y empezar a vivirlas, siendo ellos mismos, siendo felices!
creo en el destino, creo fuertemente en un plan universal que vamos cumpliendo y en donde por supuesto tenemos opción a jugar cada casilla o tomar decisiones de como seguir nuestro turno, la vida es así, es divertida, es entretenida, pero a veces el destino nos juega sucio o nos complica las cosas mejor dicho y cuando la cosa se torna colectiva nos cruzamos con muchas personas que llevan sus diferentes juegos personales, y que están en diferentes turnos, a veces decidimos jugar en equipo otras veces individual y otras veces decidimos jugar para otro, pero la verdad es que estamos en constante evolución, cambio, en un constante entrar y salir de la vida de muchos y que muchos salgan de nuestra vida.
son tantas las formas en que conocemos personas, son tantas las formas en que impactamos y nos impactan, son tantos los caminos que podemos tomar y sin embargo son a veces tan poco atinadas nuestras decisiones, que cuando nos cruzamos con alguien que nos complementa, que nos completa, no debemos dejarlo ir, no soltarle nunca, luchar juntx en la vida por construir algo hermoso, algo que se convierta en un nuevo turno, en un juego en equipo.
Usualmente tomar decisiones «importantes» nos da miedo, y es super raro o al menos yo no lo entiendo, porqué te da miedo tomar una decisión que es importante? no hay lógica alguna. Si esto es así entonces las decisiones que sabes que son importantes pero no te dan miedo, no son realmente importantes?
Creo que pasamos tanto tiempo buscando situaciones ideales, ideales porque las creamos en nuestra cabeza, un concepto a veces retorcido del como deben ser las cosas y entonces todo lo que no entra en ese parámetro es ¡oh, UNA LOCURA! Pues esas locuras suelen traer más satisfacciones que los planes planeados, ja!
Y claro porque la simple satisfacción de hacer lo no supuesto nos representa un triunfo personal, la verdad es que cuando no nos dan miedo dudamos es de eso, dudamos del no tener miedo y eso es lo peor porque lleva a afrontar cualquiera de dos posibles opciones:
a. ser excesivamente positivos al nivel del idealismo que nos llevan a tener en tal alta estima a determinada situación que cuando la realidad llega y es realidad nos pega en negativo.
b. ser tan negativos que pensamos que es una «mala corazonada» el hecho de no sentir miedo en una situación en la que usualmente LA MAYORÍA de las personas se muestran temerosas y/o inseguras entonces cuando llega la realidad, cuya mejor característica es ser real, estamos tan fijados en encontrar el punto negativo que no disfrutamos lo que vivimos.
la realidad es que sea como sea debemos estar seguros de las decisiones que tomamos y especialmente cuando no nos dan miedo, seguir nuestro corazón, nuestra alma, a nuestro animal espiritual indígena si quieres, a lo que tienes bien adentro que te dice ok, ve por tus sueños, por lo que querías, por lo que deseaste, no va a ser fácil pero va a ser cierto.
Es lo que me decía Astrid, a veces idealizamos tanto lo que queremos que cuando llega algo bueno nos enfocamos en notar que no es lo que «esperábamos» sin procesar que es bueno, igual o mejor de lo que pensamos, pero bueno.
hay decisiones que se toman con el alma, que no se piensan, no se dudan, no se consultan, se toman porque se sienten porque sabemos que es lo que hay que hacer para seguir en el camino que es la felicidad.
a disfrutar tomar aquellas decisiones que no nos dan miedo porque sabemos que nuestro corazón sólo nos lleva a lugares en donde podrá latir al mejor ritmo.
hoy lloro toda la noche, y me pregunto muchas cosas, tantas cosas, la mayoría sin respuesta, me pregunto el porqué de todo tal cual un niño pequeño, me pregunto porqué tenemos que sufrir o porque no sabemos disfrutar el sufrimiento, me pregunto si verdaderamente somos iguales, entonces porqué el mundo es de unos cuantos? me pregunto tantas cosas, tantísimas.
me pregunto porque somos capaces de amor con todas nuestras fuerzas a quien no nos ama, me pregunto porque quien no me ama, no me ama? me pregunto tanto de esta vida, me pregunto tantas preguntas a las que nadie sabe dar respuesta.
quiero saber porqué morimos, quiero saber por que nos dan luz para que luego nos apaguemos, me pregunto porque pensamos que los animales son inferiores, porqué creemos que el mundo no nos entiende, porqué creemos que somos los únicos?
me pregunto como se pregunta un niño pequeño, porqué mi papá dejó de querer a mi mamá, y porqué ahora quiere a una mujer que nada tenía que ver con nuestras vidas, me pregunto porqué mis abuelos se amaron toda la vida incluso cuando ahora sé que ninguno fue perfecto-
me pregunto porque no decimos te amo, sino te quiero, me pregunto porqué nos guardamos el amor y no lo decimos todos los días, a esas personas a quienes amamos, me pregunto si las casualidades existen, y me pregunto porque perdemos el tiempo siendo normales cuando podemos ser raros.
me pregunto porque la vida dura tan poco?, me pregunto porqué!!!
Ultimamente me he especializado y espacializado también en escribir sobre lo que pienso en situaciones específicas, el número de visitas ha aumentado es como que a la gente le gusta leer que alguien más en el mundo piensa como ellos, o quizás necesiten a alguien que diga lo que piensa sin titubear, o que se yo, maybe hace falta solo leer que alguien en el mundo está a favor del equilibrio y la paz y esas cosas de las que a veces parezco iluminarme. (ego!)
La verdad es que todo esto de los últimos meses ha sido reflejo de lo que he llamado «the last chance crisis», ¿porqué el last chance? porque tengo 25 años, y llegar aquí fue como un viaje super largo, wao la universidad y los viajes, y los arranques, y las relaciones y la gente y las experiencias…y todo, es como si hubiesen pasado 10 años y no 5, pero sí han pasado 5, entonces basándome en un poco de investigación es decir viendo desde afuerita la vida de mis amistades y conocidos, he notado como todos están de acuerdo que después de los 25 el tiempo se disminuye a la mitad, so, con mis mejores amigos cumpliendo 27, creo que era hora de hacer todas las cosas que quizás no había hecho en estos años, (ya hablé de esto en un post) y no es que no quiera envejecer, de hecho quiero y hacerlo de la manera más divertida y provechosa posible, pero definitivamente uno se traza metas y planes, no se puede fluir del todo porque después no te das cuenta y no hubo nada de consistencia, asi que he decidido que para los 26 muchas cosas van a pasar a ser prioridad en mi vida, por lo que luego de un 2011 ESPANTOSO (el peor año ever) decidí que este sería hecho a mi antojo.
Ya van 6 meses y el plan va viento en popa, comenzar a jugar Ultimate frisbee es como el highlight del año, fue la mejor decisión tomada, he bajado más de 25 libras de una manera sana, y lo más importante he bajado tallas de una manera impresionante, me siento mejor y estoy empezando a verme mejor, so, el frisbee es de esas cosas que son como pequeños salvavidas que manda el universo.
segundas oportunidades para mí misma, hay personajes de mi vida que deciden hacer reapariciones no solicitadas, pero bueno al final termino accediendo porque, ¿porqué no? y antes de quedarme con círculos abiertos que me atormenten en mi lecho de muerte, prefiero cerrarlos de la mejor manera, la verdad no ha sido lo más fácil del mundo, sigo teniendo sentimientos encontrados, pero las segundas oportunidades personales consisten en no cometer errores de ningún tipo, ni viejos ni nuevos, simplemente dejar las cosas claras y fluir con buena energía, y la verdad ha resultado, creo que la firme decisión de sólo dejar entrar energía positiva en mi vida me funciona como un firewall a las posibles malas jugadas del destino cabrón.
estoy a solo 7 meses de la fecha en que debo partir a hacer mi maestría a Sur América, y quitando el nerviosismo y quizás las dudas normales ya estoy metida en pensar en función únicamente de eso, no ataduras emocionales con Panamá más allá de las ya establecidas y por supuesto depurar los motivos reales por los cuales quiero irme del país, todo ha caído en su lugar para hacerme saber que no estoy huyendo, que no corro en la dirección opuesta de mis sentimientos, si no que mas bien he logrado hacer la comunión entre lo que quiero lograr y lo que siento en este momento.
profesionalmente me está yendo muy bien, no tengo quejas, pienso que haber tomado la decisión de estar por mi cuenta como siempre me dijeron no iba a ser inmediato pero recompensaba en otros aspectos, y vaya que lo ha hecho, no he perdido un sólo cumpleaños de mis amigos o familia y he ido a todos los compromisos y prácticas de ultimate que he tenido, leo cuantos libros quiero y salgo a trabajar en jeans si me da la gana, esas cositas que parecerán tontas pero al final del día me permiten tener una sanidad mental y paz espiritual que no es muy común en estos días.
al final, no ando buscando en cada esquina algo que le dé emoción a mi vida, estoy haciendo cada cosa que quiero con toda la emoción del mundo, se siente bien, después de correr tanto, de desesperadamente buscar, se siente bien caminar, mirarme al espejo y verme, y esperar que las cosas buenas lleguen mientras construyo un universo im-perfecto dentro de mi!
antes hubiera pensado que esta canción me describía muy bien y creo que por eso escucharla ahora me recuerda que vivir en esas zozobra de no saber lo que soy o lo que quiero era una etapa que debía vivir, para aprender.
a quien me lee, gracias por leerme, si me entiendes, gracias por eso, si no lo haces pues gracias también, y si realmente te mueres de ganas de decirme algo, pues escribe en los comentarios.
-sabiduría para aceptar lo que no puedo cambiar, fortaleza para dejar ir lo que ya cumplió su ciclo y determinación para cambiar las cosas que de mí dependen.-
se ha convertido en mi mantra de todas las mañanas, me gusta leer, me apasiona escribir, más allá del blog escribir en cuadernos, crear historias, personajes, situaciones, tener el control absoluto de una parte del mundo, es delicioso, no por controladora si no porque definitivamente hacernos cargo de nuestra propia existencia es una carga que muchos esquivamos, durante años algunos, pero todos pasamos por ahí, la no responsabilidad de lo que soy, hago y de como dejo que me afecten las cosas.
Inteligencia emocional le llaman los expertos, yo pienso que es un poquito el temor a reconocer nuestra propia humanidad, darle valor a nuestra individualidad lo que nos aleja de entender que nuestra existencia depende solo de nosotros nos hace abrir los ojos y tomar decisiones de hacernos cargo o simplemente involucionar hasta morir.
Conformarse con las situaciones de la vida, con las relaciones de pareja, con un puesto de trabajo, con un estilo de vida que construimos basándonos es suposiciones, en expectativas ajenas o en fin, en el miedo a ser «descabellados, rebeldes,» a ser llamados «locos», es un error en el que facilmente podemos caer si nos dedicamos a postergar las decisiones, los sueños y las metas que en algún punto tuvimos.
Creo que a lo que verdaderamente debemos temer es a la llegada del día en que no podamos definir nuestro ser, en que todas las reclamaciones las hagamos a otra persona, las basemos en un Dios elegido para ser receptor de nuestras culpas, el fin de vivir es comprender (creo yo) que nuestra vida depende de las acciones que tomemos, de las reacciones que tengamos y de que tan conscientes seamos que somos nosotros mismos la causa y el efecto de como y porqué decidimos vivir de determinada manera.
Estar en paz con uno mismo te garantiza que estarás en paz con los demás, no joderás y no te joderán.
Que dficil es sentarse con uno mismo y pedirse explicaciones, darse sermones, recordarse uno mismo quién es, dónde está y sobretodo porqué, creo que es una de las cosas más dificiles de hacer porque en el fondo sabemos que la única persona capaz de sacarnos de un conformismo es nuestro yo original, esa chispa de vida que se mantiene alerta al proceso evolutivo de nuestra alma, pero como con todo podemos acabar con ella, podemos sumirnos en un sistema de «normalidad» que nos conforme con escenarios ficticios de felicidad inventada, podemos vivir así años hasta ese momento en que finalmente somos nosotros y nuestro espíritu, a punto de volver al ciclo de energía universal, cuando nos toca sí o sí rendirnos cuenta y despertar de un sueño para darnos cuenta que vivimos una vida…que de nuestra no tuvo nada.
Anoche conversando con una amiga hablabamos acerca de ese constante autosabotaje que tenemos los seres humanos, mayormente los jóvenes, adultos jóvenes, en fin todos los que estamos viviendo antes de empezar a valorar la vida y a quienes nos rodean, o casi todos.
No logro entender porque le tenemos tanta aprehensión a expresar el cariño y los sentimientos a quienes queremos, nos encajamos en formas de ser, en personalidades ficticias e incluso hay quienes construyen personajes que a la larga se van apoderando de quienes son realmente, la vida es para vivirla y gozarla, no para sufrirla, no para complicarla.
La mayoría de las cosas se resuelven con buena comunicación, con honestidad, incluso cuando se trata de dar malas noticias el daño que podemos evitar a largo plazo es incalculable.
Muchas veces por mis problemas, o guillas mentales, y las de mis amigos o conocidos me doy cuenta que nos enredamos, hacemos tormentas en vasos de agua y nos encerramos en ideas absurdas que lo que hacen es dañarnos, esperamos mucho, damos pocos, no expresamos inconformidad por miedo a quedar a la deriva emocional, desde el trabajo hasta las relaciones en pareja, vivimos en escenarios que nos obligan a crear realidades paralelas, al final perdemos tiempo, perdemos oportunidades, perdemos personas, perdemos momentos y si la vida está hecha de momentos perdemos la vida por ese tonto miedo a decir lo que sentimos.
No todo el mundo juega en la vida de la misma manera, no todo el mundo tiene buenas intenciones ni todo mundo respeta pero basta con darle a todo el mundo amor, respeto y paz para que poco a poco atraigamos eso mismo hacía nuestras vidas.
Mi mejor amiga cambió poco a poco su forma de reaccionar con el mundo, con ella misma, aprendió a ser tolerante y respetuosa con lo que ella es y las cosas comenzaron a irle de maravilla, antes de perder momentos y personas en su vida ella perdió el miedo a ser ella misma, a vivir como está destinada a hacerlo y a amar sin miedo a perder.
Otra amiga, perdió a su padre, considero que una de las pérdidas más fuertes que puede tener alguien, aprendió que no todo lo tenemos comprado, ahora su bandera es dar cariño, amor y comprensión, porque en lugar de sumirse a lamentarse con el univero por situaciones que no podemos cambiar, ella decide cambiar a los demás con una sonrisa todos los días.
De muchas otras mujeres, y porque no hombres también, aprendo día a día, de esos valientes que se levantan de la cama decidido a hacer de sus vidas una obra de arte, a hacer de este mundo un mejor lugar para vivir, sin miedo a nada.
últimamente muchas amistades o conocidos estan pasando a esa etapa de la vida en donde el compromiso de formar una vida en pareja se hace inminente, en teoría quiere decir que al estar en el mismo rango de edad, a mi me toca, la verdad es que no tengo la mas mínima intención de apurar ese paso en mi vida, primero porque aún no llega alguien que verdaderamente pueda ofrecer algo viable, y de nada me sirve querer a alguien y ofrecer de todo, si al final yo doy y no obtengo nada a cambio, las relaciones sin problemas son poco frecuentes porque la gente decide relacionarse sin pensar más allá de la atracción física, o de las pequeñas dosis ficticias de bienestar.
yo quiero estar con alguien para quien el trabajo en equipo se el modelo a seguir en una relación, alguien que reconozca iguales responsabilidades.
yo quiero estar con alguien que por mas amores que tenga en el pasado muestre disposición de crear algo con un amor presente.
yo quiero estar con alguien que comprenda que la vida es dificil, pero satisfactoria.
yo quiero estar con alguien que valore el intelecto y con quien pueda tener charlas largas y profundas.
yo quiero alguien que reconozca la hermosura de su alma y no la esconda bajo una máscara.
yo quiero estar con alguien que se proponga que nos enamoremos de la vida en pareja cada día.
me he dedicado a regalar cosas buenas a quien no lo valora, me he dedicado a ver en otra persona lo que no puede ver en si, me he dedicado a tratar de comprender ideas y argumentos contradictorios, me he dedicado a estar en una montaña rusa emocional sin necesidad de estarlo, a lo largo de mis relaciones con las personas equivocadas sólo puedo decir que sigo esperando, que quiero paz, que los problemas mejor dejarlos para los libros de matemáticas.